Bebés y gatos: cómo conseguir una convivencia beneficiosa

Gato

La convivencia entre bebés y gatos no tiene por qué preocuparte. Ambos pueden relacionarse, vivir felices, sanos y protegidos. Te explicamos cómo conseguirlo.

BEBÉS Y GATOS: ¡ANTICÍPATE A LOS CAMBIOS!

Es aconsejable prepararse previamente para que la relación entre bebés y gatos no altere a la familia.

Para ello, durante los meses anteriores a la llegada del bebé, es beneficioso iniciar un proceso de adaptación, que se mantendrá durante los siguientes.

¿A qué conviene prestar atención?

La socialización de tu gato

Es una etapa que abarca las 2-8 primeras semanas de vida de tu gato. Una correcta interacción con las personas, evitará conductas inapropiadas una vez que sea adulto.

  • Acostumbra a tu gatito al contacto, para que aprenda a dejarse manipular, tocar o jugar sin morder. Hazlo poco a poco, a través del juego o los masajes, por ejemplo, y premia su buen comportamiento.

  • También es conveniente proporcionarle juguetes apropiados. Ofrecerle objetos como calcetines, paños o zapatillas puede llevarle a aprender a morderlos.

  • Si puedes, da a conocer niños pequeños a tu gatito.

La higiene

Unos hábitos de higiene correctos, la desparasitación interna y externa de tu gato, así como la revisión veterinaria anual te ayudarán a detectar y prevenir posibles enfermedades.

Sitúa su arenero lejos de la comida y en una zona retirada de la casa. Piensa que espacios como tu cocina o el pasillo son muy frecuentados, y tu gato no tendrá tranquilidad.

El entorno de bebés y gatos

El objetivo es procurar que todas esas novedades que introduce la relación entre bebés y gatos, afecten lo menos posible a tu amigo.  

Rutina

Los gatos adoran la rutina. Por lo que acostumbrarlos progresivamente a los nuevos hábitos que supone tener un bebé en casa y un gato, puede ayudar a que no tengan una mala reacción ante el cambio.

  • No hagas alteraciones bruscas en tu casa o en la vida de tu amigo (horarios de alimentación, lugares para su bandeja de arena o cama, etc). Mejor que sean graduales.

  • Prepara espacios elevados donde pueda ir a refugiarse cuando el bebé crezca y se sienta asustado.

Olor

Es una herramienta de comunicación para tu gato.

Familiarizar a tu amigo con los futuros olores de bebés (objetos, textiles, productos de higiene) puede ayudarle. 

  • Introduce poco a poco todos estos nuevos objetos, para que pueda acostumbrarse a su olor y presencia.

  • Puedes premiarlo con comida, juegos o caricias, cada vez que llegue algo nuevo. Así podrá vincularlo a algo positivo.

Ruido

Su oído es igual de sensible.

Habitúa a tu gato a los ruidos de bebés con toses, hipos o sonidos guturales, mediante reproducciones de los mismos (sube paulatinamente el volumen) y premios.

Contacto de bebés y niños con tu gato

El trato con otros bebés y niños pequeños en tu casa, también es provechoso.

Pero para que no sea una experiencia negativa, vigila los encuentros. No les dejes solos.

También puedes reforzar con premios.

Las relaciones afectivas

En el apartado del afecto, conviene seguir el mismo procedimiento.

Si se encuentra habituado a tener toda tu atención, deberías acostumbrar a tu gato con antelación a que no será así cuando llegue el bebé.

Su salud emocional no se resentirá si interioriza progresivamente esta nueva rutina. Pero ten en cuenta su capacidad de tolerancia, para no provocar estrés o enfado.

  • Es importante que estos nuevos tiempos y horarios destinados a estar con tu gato, se mantengan con el bebé.

  • Deja que el gato vaya conociendo al bebé. Si se acerca cuando estés con él, no le rechaces. Permite que se aproxime.

3 FALSOS MITOS SOBRE BEBÉS Y GATOS

Los perros y gatos favorecen nuestro bienestar emocional. Pero, ¿se puede tener un gato y un bebé sin que surjan problemas?

El gato ataca al bebé

En ocasiones, somos nosotros los que estamos provocando las conductas inapropiadas en nuestro amigo. 

No frenes a tu gato si quiere huir de tu bebé o los niños pequeños, pues podrías provocar estrés o miedo y conllevar a una agresión.

La relación entre gatos y bebés es como la de los perros y gatos

La personalidad, socialización y experiencia de tu gato influyen a la hora de facilitar una convivencia equilibrada. 

Ayúdate del lenguaje visual de tu gato para promover el contacto social.

Bebés y gatos conllevan enfermedades

Los perros y gatos pueden transmitir enfermedades a las personas. Pero una higiene adecuada, vacunación y prevención veterinaria puede ayudar a evitarlas. 

Consulta con tu médico y veterinario.

Ver a tu bebé y a tu gato crecer, aprender y jugar juntos, es una experiencia muy gratificante. ¡Disfruta cada momento de cada día!

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