¿Cómo acariciar a un gato? ¡Las claves aquí!

Gato

Seguramente habrás oído en algunas ocasiones que los gatos son ariscos y que suelen rechazar las muestras de afecto. Sin embargo esa forma de pensar es errónea ya que estos felinos pueden llegar a ser muy afectuosos. Si bien esto dependerá mucho de cada gato ya que, al igual que nosotros, los humanos, cada uno tiene sus preferencias. Existen una serie de consejos a nivel general que pueden serte de utilidad para establecer un vínculo más cercano con tu compañero gatuno. En este artículo descubrirás cómo acariciar a un gato.

CONSEJOS PARA SABER CÓMO ACARICIAR A UN GATO

Los gatos suelen tener unas preferencias muy personales en lo que se refiere a las muestras de afecto. Por ello, todos estos consejos girarán en torno a mejorar la comunicación con ellos. Esto es lo que tienes que tener en cuenta al acariciar a un gato:

Deja que tome la iniciativa

En vez de acariciarlo sin más, acércate gradualmente y ve observando su predisposición. Si no lo tienes claro, acerca un poco la mano, y deja que se acerque y la huela. Si reacciona bien, luz verde. Ante todo evita los mimos a traición, como cuando está dormido o concentrado en otra cosa, ya que podrían asustarle.

Presta atención a la manera en la que acaricias a tu gato y cómo responde.

¿Ronronea? ¿Cierra los ojos? ¿Mueve la cola? ¿De qué forma? Las primeras interacciones serán ejercicios de ensayo y error, pero te ayudarán a conocer mucho mejor los gustos de tu gato, cuáles son sus partes favoritas y cuáles están prohibidas. Si no sabes por dónde empezar, prueba a acariciar suavemente por detrás de las orejas, aunque será él quien decida si le gusta o no.

Si notas que está incómodo, para

Otro motivo por el que prestar atención a su lenguaje corporal es saber cuándo se acaba la sesión de carantoñas. Por eso, cuando veas que su postura se tensa o empieza a mirarte con discomfort, déjalo ir. No lo retengas porque puede sentirse atrapado y asustarse. Si no te das cuenta y sigues, llegará un punto en el que te lo dará a entender con alguna señal, generalmente un mordisco suave, lo que nos lleva al siguiente punto.

No castigues a tu gato por rechazar tu afecto

Ya sea porque lo ha evitado de buenas a primeras o porque te ha dado un mordisco o arañazo para que pares, una reacción brusca acompañada de un castigo puede hacer que asocie las sesiones de caricias con las reprimendas, motivándole así a evitarlas. 

Ayúdate de la comida

Del mismo modo que puede asociar las caricias con estímulos desagradables, también puede hacerlo con cosas que le gusten. Así pues, una opción para familiarizar a tu gato a tus muestras de afecto es acariciarlo en sesiones cortas y darle alguna recompensa al acabar. Así al menos estará más receptivo.

Si hay niños, supervisa las interacciones con el gato

El entusiasmo infantil puede dar lugar a muchos malentendidos ya que no entienden que su amigo felino tiene un espacio personal que valora mucho. Por eso hay que explicarles estos pasos y vigilar cuando se relacionan con el gato.

Como puede verse, la clave para acariciar a tu gato de forma satisfactoria para él es tener unas expectativas realistas y respetar sus límites, tal y como pasa en las interacciones con las personas.  Con cariño y paciencia estaréis más unidos.

Podría interesarte

Bebés y gatos: cómo conseguir una convivencia beneficiosa

La convivencia entre bebés y gatos no tiene por qué preocuparte. Ambos pueden relacionarse, vivir felices, sanos y protegidos. Te explicamos cómo conseguirlo.

Cómo saber si mi gato es feliz y qué hacer para que lo sea

¿Cómo puedo identificar los estados de ánimo de mi gato?, ¿cómo saber si mi gato es feliz? o ¿cómo saber si mi gato está triste? El interés por el bienestar emocional de tu familia hace que te plantees cuestiones de este tipo.