Comportamiento de caza y alimentación en gatos

Alimentación
Gato

Los gatos son carnívoros por naturaleza y sus ancestros salvajes eran expertos cazadores en solitario. Entre sus presas se encontraban una gran variedad de animales, como pequeños roedores, aves e insectos. Los gatos han sido domesticados, pero conservan muchos comportamientos de sus ancestros salvajes, incluidos los relacionados con la caza y la alimentación. Esto convierte el comportamiento de alimentación de los gatos en un asunto realmente fascinante, ya que la mayoría de los gatos domésticos comen de manera feliz y saludable la comida provista por sus dueños, algo que se opone frontalmente a su comportamiento natural de cazadores. No obstante, muchos gatos domésticos siguen cazando cada vez que les surge la oportunidad, si bien tienen la capacidad de adaptación suficiente para satisfacer sus necesidades dietéticas íntegramente dentro del entorno normal de una mascota.

Instinto cazador

Los gatos salvajes suelen hacer varias comidas pequeñas a lo largo del día, siendo el amanecer y el anochecer los momentos en los que más suelen cazar, aunque pueden comer a cualquier hora, ya que su visión y audición funcionan perfectamente en condiciones de poca visibilidad para ayudarlos a atrapar el alimento. La observación de los patrones de alimentación en gatos durante un periodo de 24 horas demuestra que estos hacen, de media, unas 16 comidas pequeñas al día. Esta frecuencia se ha advertido tanto en las observaciones de gatos salvajes como en las de vídeos de gatos domésticos provistos sistemáticamente de alimento. Resulta interesante comprobar que el tamaño medio de esas comidas viene a equivaler aproximadamente a las calorías que aporta un ratón muy pequeño. Los gatos, en cualquier caso, adaptan el tamaño y la frecuencia de sus comidas a la disponibilidad de alimento.

Alimentación e instito cazador del gato

La alimentación comprende una serie de comportamientos distintos. Normalmente empieza por la búsqueda de la presa, seguida por el acecho, después, la caza y, por último, la matanza. Incluso en los gatos salvajes, esta secuencia de comportamientos de caza a menudo está separada de la ingestión de alimento. Es muy frecuente que un gato doméstico mate alguna presa pero que nunca llegue a comérsela; muchos de nosotros habremos recibido el “regalo” de nuestros gatos, la presa que han traído a casa, a veces para nuestra consternación como dueños. Para esos gatos, algo como un collar al cuello con un cascabel puede ser una solución; ya que alerta con antelación a sus posibles presas. De vuelta en casa, la mayoría de los gatos acabarán prefiriendo comer en su bol la comida preparada para gatos antes que la presa cazada. Esta separación de los comportamientos alimentarios y de caza resulta un elemento fundamental para explicar la capacidad de adaptación de los gatos al entorno doméstico.

Existe cierto debate acerca de si a la mayoría de los gatos les gusta comer cosas nuevas, comer siempre un tipo específico de comida o si rechazan, por lo general, todo lo nuevo. Asimismo, persiste la cuestión sobre si a los gatos les resulta monótono que se les ofrezca siempre la misma comida. Los estudios realizados sugieren que todos estos factores desempeñan un papel importante en las preferencias alimentarias de los gatos. Por lo general, los gatos rechazan las comidas nuevas. En contraste, está demostrado que alimentarse repetidamente de la misma comida les produce aburrimiento y acaban probando cosas nuevas. Los antecedentes también son un factor de peso y, así, los gatos que han probado muchos tipos de alimentos de pequeños están más abiertos a los sabores nuevos. Cada gato es un individuo diferente en función de sus antecedentes y sus experiencias pasadas.

De hecho, los gatos son animales sorprendentes en cuanto a su conducta alimentaria. Por un lado, son depredadores certeros y, por otro, aceptan gustosos una gran variedad de tipos de comida distinta: cocinada o cruda, seca o hidratada; y siempre que la nutrición sea correcta, salen perfectamente adelante con cualquiera de estas alternativas. Otro enigma es cómo, a pesar de que los gatos comen gran variedad de alimentos, sus dueños suelen considerarlos muy quisquillosos y ponen mucho cuidado en la selección de lo que les dan de comer. Parte de esta conducta es más del propietario que del gato y de lo que los propietarios no se percatan es de que están respondiendo al entrenamiento dirigido por sus gatos. Si un gato no come algo, su dueño prueba con un alimento diferente, dotándole al gato de la capacidad de influir significativamente en lo que le dan para comer, según cómo reaccione su dueño. Los gatos triunfan como mascotas gracias a la adaptabilidad de su comportamiento alimentario.

Hasta que se desarrolló el conocimiento moderno sobre la nutrición de los gatos, es muy probable que esa capacidad de los gatos para complementar la comida proporcionada por los humanos con la que ellos mismos cazaban en la naturaleza fuera lo que les permitiera crecer y multiplicarse eficazmente. Los gatos de hoy son más afortunados, ya que ahora conocemos sus necesidades nutricionales y están perfectamente alimentados con comidas preparadas que satisfacen todos sus requisitos y les dan el tiempo y la energía para cazar, si lo desean.

 

Dr. Peter Messent

26 de mayo de 2017

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