Instinto felino

El instinto del gato

Hace más de 9.000 años, las sociedades humanas ya habían dado el paso a la agricultura y acumulaban excedentes de grano que atraían a pequeños roedores.

Poblaciones de gatos salvajes empezaron a vivir próximas y a aprovecharse de la caza de estos animales y así comenzó la domesticación del gato.

Poco a poco se fueron seleccionando animales que compartían el territorio con otros gatos y con las personas. Así fue como se convirtieron en seres útiles y valorados, y, en consecuencia, uno más en las sociedades humanas sedentarias.

Una dieta rica en carne

El gato es un animal carnívoro y, desde sus orígenes, ha recurrido a la caza para obtener el aporte necesario de nutrientes. Actualmente, los gatos que viven en hogares humanos son alimentados por estos, de manera que no necesitan cazar para alimentarse.

El metabolismo de los animales carnívoros estrictos esta adaptado a un gran consumo de carne por lo que no tienen activados mecanismos de ahorro de proteína y necesitan un consumo alto de proteína en la dieta, así como un aporte externo de ciertos nutrientes presentes normalmente en la carne como la niacina, el ácido araquidónico y la taurina, que se obtienen principalmente de los ingredientes de origen animal.

Variedad y equilibrio de ingredientes

Las dietas de los felinos incluyen también una cierta cantidad de vegetales que les aportan fibra, vitaminas y minerales. Así, aunque su dieta debe estar compuesta en gran parte por proteína animal, no hay que olvidar la incorporación en su dieta de ciertos alimentos de origen vegetal.

En el entorno natural, los gatos no ingieren una gran cantidad de hidratos de carbono y su fuente principal de energía proviene de las proteínas y grasas de origen animal.

Actualmente, el modo de vida de los gatos urbanos se parece poco al de sus antepasados de la cuenca del Nilo aunque probablemente mantiene muchas de sus características fisiológicas y metabólicas. Para que el gato se mantenga vital lo mejor es proporcionarle un entorno cómodo y una alimentación acorde con sus necesidades esenciales, actividad y estilo de vida.